Monitorización sistemática en tránsito
Además de las campañas periódicas y de las plataformas fijas, el Instituto Español de Oceanografía mantiene un sistema de observación continua a bordo de su flota de buques oceanográficos. Este sistema permite recoger datos de superficie de manera sistemática durante la navegación, convirtiendo cada tránsito en una oportunidad de monitorización ambiental.
Actualmente operan de forma continua cinco termosalinómetros (TSG), cuatro estaciones meteorológicas, cuatro sistemas de gestión de datos marinos y dos ADCP montados en casco en los buques del IEO. Los termosalinómetros registran temperatura y salinidad del agua superficial mientras el barco navega, proporcionando una caracterización casi continua de las condiciones superficiales a lo largo de las rutas habituales. Las estaciones meteorológicas miden variables atmosféricas en superficie, y los ADCP permiten estimar corrientes en los primeros cientos de metros de la columna de agua.
Los datos recogidos se envían de forma rutinaria al centro de datos del IEO, donde se someten a controles automáticos de calidad —principalmente verificación de fecha, posición y rangos plausibles en tiempo casi real— antes de su difusión y archivo definitivo.
La repetición sistemática de rutas ha permitido generar productos climatológicos regionales basados en estas mediciones continuas. Por ejemplo, los registros mensuales entre Santander y Gijón han hecho posible elaborar mapas de temperatura y salinidad superficiales del mar Cantábrico, mejorando la descripción de las condiciones costeras y su variabilidad estacional. En las rías gallegas, donde la variabilidad interanual e inter-estacional puede tener consecuencias relevantes como proliferaciones algales que afectan a la actividad pesquera, los recorridos semanales realizados desde 2008 han permitido caracterizar con mayor detalle los patrones de variabilidad ambiental.
Este sistema de observación en tránsito amplía la cobertura espacial de IEOOS y complementa las plataformas fijas y las campañas periódicas. Su principal valor reside en convertir la actividad operativa de los buques en una fuente sistemática de datos ambientales de alta resolución espacial, contribuyendo tanto al análisis científico como a la gestión costera y pesquera.
